
Visita al Real Alcázar de Sevilla
Un palacio que no ha dejado de latir
Almohades, reyes castellanos, emperadores y navegantes: el Alcázar de Sevilla guarda diez siglos de historia en una sucesión de patios, salones y jardines.

El 15 de marzo de 2025, el grupo de amigos que más tarde constituiría Horizonte 1492 visitó el Real Alcázar de Sevilla. Es uno de los conjuntos palaciegos más antiguos de Europa que aún conserva su uso residencial, ya que continúa siendo residencia oficial de la Familia Real cuando visita la ciudad, y uno de los mejores ejemplos de arquitectura mudéjar de España.
Capas de historia
Sus orígenes se remontan al periodo andalusí, cuando se levantó un recinto fortificado sobre el que se fueron añadiendo palacios. Tras la conquista de Sevilla en 1248, Fernando III y sus sucesores ocuparon el Alcázar y lo transformaron. Alfonso X impulsó un palacio gótico, y en el siglo XIV, Pedro I de Castilla encargó el gran conjunto que hoy conocemos como Palacio Mudéjar, construido entre 1364 y 1366 con artesanos de Sevilla, Toledo y Granada.

El arte mudéjar en su esplendor
El Patio de las Doncellas, con su estanque central y arcos de yeserías, es uno de los grandes espacios del palacio. La planta superior se añadió en época de Carlos V, ya con gusto renacentista, lo que hace del patio un ejemplo de convivencia de estilos. El Salón de Embajadores, cubierto por una cúpula de madera, funcionó como sala de recepción y simboliza el poder de la monarquía. Lo mudéjar no es una imitación: es una fusión de técnicas y tradiciones que se desarrolló en la Península durante siglos.
Un Alcázar para América
El Alcázar tuvo una vinculación directa con el Nuevo Mundo. En sus dependencias se instaló la Casa de la Contratación, y en el llamado Cuarto del Almirante se organizaban asuntos relacionados con las expediciones atlánticas. La capilla de la Virgen de los Navegantes, con el célebre retablo atribuido a Alejo Fernández, es un recordatorio de los marinos que encomendaban su viaje a la protección de la Virgen. Aquí, el Alcázar enlaza con la historia americana de Sevilla.
Los jardines
Los jardines forman parte esencial de la visita. Estanques, galerías, fuentes y naranjos se organizan en terrazas que combinan elementos islámicos, renacentistas y barrocos. Son un lugar ideal para entender cómo la jardinería ha sido siempre una forma de expresión artística y de poder.

Patrimonio vivo
El Alcázar fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1987, junto con la Catedral y el Archivo de Indias. Más allá de las etiquetas, su valor está en haber sobrevivido como espacio vivo, reutilizado y reinterpretado por cada época. Dar a conocer ese proceso con rigor y cercanía es una manera de cumplir lo que Horizonte 1492 se propone desde sus primeros pasos como grupo de amigos: conocer la historia, valorar el patrimonio y compartir la cultura.
Seguimos descubriendo juntos nuestro patrimonio.
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